Placeres culpables: Pacific Rim

by - junio 14, 2017

cartel promocional de Pacific Rim (2013)


Robots gigantes pegándose con monstruos gigantes en Japón. De esta guisa se presenta la que es quizás la película más entretenida de Guillero del Toro, y una película de culto prácticamente a día de hoy. Pacific Rim (2013) es una de aquellas películas, que sabes que realmente es absurda -porque lo es- y que todo es totalmente gratuito, pero sin embargo la disfrutas un montón. ¿Será por la épica? ¿Por las escenas de acción, que son una flipada? ¿Por los personajes? O todo junto tal vez. Pero personalmente, sí que puedo dar una opinión. Y no lo digo yo, lo dice también esa segunda parte que se estrenará el año que viene. Gracias mundo. 




Recupero una sección que ha dado alguna que otra joyita, y que desde luego tienen una calidad cuestionable, pero a mí por el motivo que sea, me gustan y me divierten, que de eso se trata de vez en cuando, no que todo sea intenso y dramático o emotivo. En el cine también hay espacio para la diversión, y con el verano ya se sabe, a veces las neuronas se van de paseo. 


La película claramente está basada en todas aquellas cintas de anime japonés (de hecho la palabra kaiju es nipona) en la que robots gigantes pilotados por humanos, se enfrentaban entre sí, o bien contra otros monstruos venidos del espacio exterior. No en vano se comparó constantemente a Pacific Rim con Evangelion, un anime noventero que marcó a toda una generación tanto por su historia como por la animación en sí. Precisamente se comentó incluso de forma negativa sus similitudes, sin embargo Pacific Rim se distancia a pesar de las odiosas comparaciones, de todo lo visto anteriormente.

La Tierra ha sido invadida por monstruos marinos surgidos de una brecha que en el oceáno, que conecta directamente con otra dimensión. Es de ahí de donde vienen los kaijus -como se les llama a estas criaturas- y la única defensa de la humanidad son los jaegers, robots gigantes pilotados por humanos en conexión neuronal con la máquina. Sin embargo, ni siquiera ellos pueden hacer frente a las hordas de kaijus que siguen atacando nuestro planeta. Por eso, toda la humanidad se une para idear un plan con el que cerrar la brecha de una vez por todas, con la ayuda de los jaegers.

Jaegger peleando contra un Kaiju
Jaeger peleando contra un Kaiju

El argumento ya de por sí, es una ida de olla. ¿Por qué la humanidad no inventa nada más efectivo que unos robots que reparten leña para defenderse? Pues porque quedan bien, y si no no tendríamos película. ¿Que hay un robot y puede volar? No hay problema, te esperas hasta casi media película para enseñarlo y dejar a todo el mundo alucinando. ¿Que puedes sacar una espada gigante? Lo mismo, te esperas para sacarla en el momento que vaya a quedar más molona. Así es Pacific Rim, todo está pensando para que alucines y no te preguntes si algo tiene sentido. En el universo alternativo de la película, lo tiene. 

Por lo demás, los actores recitan frases demasiado épicas, pero lo hacen con tantas ganas que te los terminas creyendo, e incluso te interesan sus historias. Desde Idris Elba hasta Charlie Hunnam, ambos son los protagonistas de esta función, y junto a Rinko Kikuchi para dar el toque exótico y femenino, llevan todo el peso de la trama sobre sus hombros. Pero no están solos, hay secundarios interesantes como Ron Perlman o Charlie Day. Como es una película tan intensa y tan épica, se intenta rebajar un poco la tensión con un humor muy necesario pero muy medido, muy al estilo de Guardianes de la Galaxia, quizás menos pasado de vueltas, eso sí.

Un kaiju atacando en Sidney
Un kaiju atacando en Sidney

¿Y cuál es la mejor parte, y por la que merece realmente la pena esta cinta de ciencia ficción? Pues por los combates entre los robots y los monstruos. Ya por el diseño de ambas facciones, visualmente espectacular, es un must see, pero es que con las peleas son algo nunca visto. Ni siquiera en Transformers, en toda la saga, ya querría Michael Bay lograr la claridad expositiva que tiene Del Toro en el montaje de estos descomunales golpes que se dan unos y otros. Y para el bien del espectador, no hay algo que cante a la vista. La película tiene ya algunos añitos y teniendo en cuenta lo rápido que avanza la tecnología en el cine -sobre todo en CGI- sorprende la calidad que tienen en esta ocasión los efectos. Vamos, que te los crees y resultan auténticos. 

A veces cuesta más de la cuenta ver una película así y dejarse llevar, estás tan acostumbrado a cuestionarlo todo, que constantemente tienes que buscarle el sentido a todo lo que te cuentan. Pues Pacific Rim es una película para hacer justo lo contrario: no preocuparse por lo que te cuentan y olvidarte un rato de que todo deba estar perfectamente explicado y nada sea incoherente con las posibilidades de la física, para dejarse llevar y disfrutar de un entretenimiento digno -porque lo es- y palomitero, que el cine también se trata de eso.

Los 4 Jaegers protagonistas, con Gipsy Danger al frente
Los 4 Jaegers protagonistas, con Gipsy Danger al frente


Es indescriptible la sensación de subidón que tuve cuando salí del cine tras ver Pacific Rim, y la habré visto un par de veces más, nunca me cansa. Me pasa con pocas películas, como la primera de Los Vengadores (2012) o La Momia (1999), sabes que son fantasía y entretenimiento, y las recuerdas de memoria, pero aún así eliges verlas porque siempre logran su objetivo: entretener, y eso es importante. 

Probablemente lo que sucede en la película nunca pase en realidad, pero da igual que no sea coherente que las Naciones Unidas inviertan en un programa de defensa mundial para construir robots con los que defenderse de una invasión alienígena venida de las profundidades oceánicas. El punto de partida es delirante, y por eso mismo el sentido de la realidad queda automáticamente desconectado. ¡A disfrutar!

XOXO SoldieRyan

PD: como curiosidad, en España también teniamos al nuestro, dentro va!



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